lunes, 24 de octubre de 2011

ASÍ DE PECULIAR

Hoy entré en el supermercado y vi los turrones. (Como inciso diré que es curioso que la mayoría de las cosas me pasen en el super)
Hoy entré en el supermercado y vi los turrones. Y tras los turrones llegaron como un rayo los mazapanes, las bolitas de coco y el turrón del blando. Y el recuerdo se coló hasta el fondo con la fuerza de un cuchillo de los de Lorca.
Porque a mi abuela no le gustaban los dulces, pero todos sabíamos que el mazapán, los huesos de santo y el turrón blando eran para mi abuela...
Y la piña también.
Y también sabíamos que las bolitas de coco no eran para ella porque tenían "mijitas" y se le metían entre los dientes. Y que ella sabía mejor que nadie cuanta hambre tenía mi abuelo, cuanta insulina había que ponerle y si de la rápida o de la lenta,... Y que lo que decía Urbana iba a misa porque Urbana era la más lista de la clase.
Así de peculiar era mi abuela...
Y no me dejaste decirte adiós.

No hay comentarios:

Publicar un comentario